Como todos sabemos, el 18 de enero de 2026, por la tarde, se produjo un grave accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba): un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que viajaba de Málaga a Madrid, descarriló e invadió la vía contraria colisionando con un tren de Renfe que circulaba en sentido Huelva.
El siniestro se ha saldado con al menos 42 fallecidos y decenas de heridos según fuentes oficiales y medios de comunicación.

Antes de detallar cómo y dónde solicitar apoyo tras un accidente ferroviario como el de Adamuz, es fundamental comprender primero las lesiones que pueden sufrir los afectados y el tipo de asistencia que podrían necesitar sus familias.
Conocer la gravedad y las consecuencias de las lesiones permite dimensionar mejor los derechos que tienen tanto las víctimas como sus familias.
Además, clasificar las lesiones ayuda a diferenciar entre aquellas que generan compensaciones automáticas y las que podrían dar lugar a reclamaciones adicionales por responsabilidad civil.
Tipos de lesiones: de las más leves a las más graves
En siniestros ferroviarios como este, las lesiones de los pasajeros y tripulación pueden clasificarse en varios niveles según su gravedad:
🟢 Lesiones leves
- Cortes y contusiones superficiales que no precisan tratamiento hospitalario prolongado.
- Esguinces o torceduras de ligamentos por movimientos bruscos.
- Golpes y hematomas leves.
- Estas suelen requerir atención en urgencias y seguimiento básico
🟡 Lesiones moderadas
- Fracturas simples de extremidades.
- Traumatismos craneoencefálicos leves sin pérdida prolongada de consciencia.
- Lesiones musculoesqueléticas que implican tratamiento médico y rehabilitación.
- Este tipo de lesiones puede implicar hospitalización y fisioterapia.
🔴 Lesiones graves
- Fracturas complejas y lesiones internas.
- Traumatismos craneales severos o daño neurológico.
- Lesiones medulares o secuelas permanentes que pueden resultar en discapacidad.
- Estas lesiones requieren atención especializada prolongada, rehabilitación larga y conllevan importantes secuelas.
⚫ Fallecimientos
En este accidente, el balance trágico incluye decenas de fallecidos, con un número que podría crecer según avances la identificación y rescate.
¿Qué se puede reclamar tras un accidente ferroviario?
Las víctimas (o sus familiares) pueden emprender diferentes reclamaciones de tipo civil y administrativo, destinadas a obtener indemnización por daños y perjuicios ocasionados por el accidente.
1. Indemnización automática por el billete / seguro obligatorio del viajero
Las normas europeas (y españolas) de derechos del pasajero establecen que cuando un viajero muere o resulta herido en un accidente ferroviario, la empresa operadora (y su aseguradora) debe realizar pagos anticipados para cubrir las necesidades económicas inmediatas de los afectados o de sus dependientes. Este pago no implica reconocimiento de responsabilidad, pero es obligatorio y suele ser de una cuantía mínima establecida por ley.
2. Responsabilidad civil de los operadores
Además del seguro obligatorio, las víctimas pueden reclamar indemnizaciones por responsabilidad civil de la compañía de tren, del gestor de infraestructuras (ADIF) u otros responsables si existen fallos de mantenimiento, diseño o gestión negligente.
En el caso del trágico accidente ferroviario de Santiago de Compostela (2013), por ejemplo, las aseguradoras y operadores fueron condenados a pagar más de 25 millones de euros a los afectados tras una sentencia que atribuía responsabilidad compartida por seguridad deficiente y errores humanos.
3. Demanda civil o penal
Si se demuestra negligencia grave, se puede reclamar por vía civil —para daños morales, fisiológicos, pérdida de ingresos, secuelas permanentes, etc.— e incluso iniciar procedimientos penales si hay indicios de imprudencia criminal. En el caso de Santiago de Compostela hubo condenas penales que también reforzaron las reclamaciones civiles.
Cómo se gestionan las indemnizaciones
- Documentar el siniestro desde el principio
- Guardar billetes, certificados médicos y partes de lesiones.
- Solicitar informes sobre el accidente y contacto con la aseguradora.
- Pagos anticipados de la compañía/aseguradora
- Las compañías ferroviarias deben realizar pagos anticipados rápidamente para cubrir gastos inmediatos (asistencia sanitaria, transporte de familiares, etc.).
- Asesoría legal especializada
- Es habitual contratar abogados o asesores especializados en grandes siniestros ferroviarios para defender derechos y negociar cuantías. *En los próximos párrafos te indicaremos una de las mejores opciones para poder informarte sobre las reclamaciones.
- Acción civil o penal si procede
- Dependiendo de la investigación oficial (actualmente en curso por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios), pueden abrirse juicios y demandas específicas por responsabilidades.
¿Qué indemnizaciones corresponden a los afectados por un accidente ferroviario como el de Adamuz?
Según los datos de El País, los afectados por el accidente ferroviario de Adamuz tienen derecho a una indemnización inmediata a través del Seguro Obligatorio de Viajeros, incluido en el billete, como hemos visto.
Este seguro establece compensaciones mínimas automáticas:
- En caso de fallecimiento, los herederos recibirán algo más de 72.000 euros;
- En el caso de lesiones, las cuantías oscilan desde varios miles de euros hasta unos 84.000 euros, según la gravedad de las secuelas. Estos pagos suelen realizarse en un plazo corto.
- Al margen de esta compensación inicial, las víctimas pueden reclamar indemnizaciones adicionales si se demuestra la existencia de responsabilidad o negligencia por parte de las empresas implicadas en el siniestro.
Estas reclamaciones dependen de la investigación sobre las causas del accidente y, en muchos casos, de resoluciones judiciales.
Si se confirma dicha responsabilidad, las indemnizaciones pueden ser significativamente más elevadas, ya que se tienen en cuenta factores como los daños morales, la pérdida de calidad de vida, la incapacidad laboral o los gastos futuros. No obstante, estos procesos suelen prolongarse durante años.
Otros casos concretos del pasado
Accidente de Santiago de Compostela (2013)
El accidente ferroviario de Santiago de Compostela ocurrió el 24 de julio de 2013, cuando un tren Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol descarriló en la curva de Angrois, a las afueras de Santiago de Compostela, en Galicia.
El tren circulaba a una velocidad muy superior a la permitida en la curva, lo que provocó el descarrilamiento de varios vagones. El siniestro dejó 79 muertos y 143 heridos, convirtiéndose en el accidente ferroviario más grave de España en décadas.
Las aseguradoras de Renfe y ADIF asumieron inicialmente compensaciones según el seguro obligatorio de viajeros, que en su momento establecía pagos de unos 60.000 € por fallecido y entre 1.500 € y 70.000 € por lesionado, dependiendo de la gravedad de las lesiones.

Tras las investigaciones y los juicios, las aseguradoras fueron condenadas a pagar una indemnización conjunta de más de 25 millones de euros a las víctimas y sus familias. Tanto acciones civiles como penales sirvieron para responsabilizar a los operadores y a los responsables de seguridad del siniestro.
Este caso demuestra que, aunque las indemnizaciones iniciales sean automáticas, las compensaciones totales pueden aumentar significativamente una vez determinadas las responsabilidades, pero su resolución puede tardar años. Por eso, el asesoramiento jurídico especializado resulta clave para garantizar que los afectados reciban todas las indemnizaciones que les corresponden.
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Conclusión
El accidente ferroviario de Adamuz ha sido una tragedia de gran magnitud, que ha dejado un elevado número de víctimas mortales y numerosos heridos graves. Más allá de la atención médica inmediata y los primeros auxilios, es fundamental que las víctimas y sus familias comprendan los derechos que les asisten, desde las compensaciones automáticas que contempla el Seguro Obligatorio de Viajeros hasta las posibles reclamaciones por responsabilidad civil, en caso de que se determine negligencia por parte de los operadores o responsables de la infraestructura.
Casos previos en España, como el del descarrilamiento del tren Alvia en Santiago de Compostela en 2013, muestran que estos procesos pueden ser complejos y prolongados, ya que requieren investigación, peritajes médicos y, a menudo, procedimientos judiciales para determinar responsabilidades y cuantificar indemnizaciones adecuadas. Sin embargo, también demuestran que existen vías legales claras y efectivas para reclamar compensaciones justas y recibir apoyo integral durante todo el proceso.
Contar con asesoramiento especializado, como el que ofrecen despachos expertos en siniestros graves, puede marcar la diferencia para las víctimas y sus familias. Siniestros.org no solo ayuda a gestionar los aspectos legales y a maximizar las indemnizaciones, sino que también proporciona apoyo psicológico y orientación durante todo el proceso, reconociendo que detrás de cada caso hay historias personales y un profundo impacto emocional.
En situaciones tan difíciles como esta, estar bien informado y acompañado legal y emocionalmente es clave para que las víctimas puedan obtener la justicia y la compensación que merecen, al tiempo que reciben la asistencia necesaria para enfrentar las secuelas de la tragedia.